Radiografía de las familias con personas con discapacidad en España: faltan ayudas y políticas sociales adecuadas

Estudio de las necesidades en España de las familias con personas con discapacidad intelectual.

Estudio de las necesidades en España de las familias con personas con discapacidad intelectual.

El Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, ha encargado un estudio a la Fundación Derecho y Discapacidad con conclusiones demoledoras: sólo el 11% de las familias reciben ayudas únicamente  de la Administración, el resto se apoyan en asociaciones, ONGS, parientes y amigos.

Así de crudo es el retrato de las familias con personas con discapacidad en España: son una pieza fundamental en el proceso de inclusión y sin embargo no hay políticas sociales dirigidas a padres, madres y hermanos. Esta es la conclusión del estudio sociojurídico elaborado por la Fundación Derecho y Discapacidad por encargo del Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad. Una realidad que conocen muy bien las familias de personas con discapacidad y organizaciones como Grupo AMÁS, ahora falta por ver si con los datos encima de la mesa, políticos, gobiernos y administraciones toman nota, y lo que es más importante, adoptan decisiones sociales y presupuestarias dirigidas a un importante sector de la población española: las personas con discapacidad y sus familias.

Tres millones y medio de hogares tienen al menos un miembro con discapacidad.

Según los datos del estudio, en España hay más de cuatro millones de personas con discapacidad, lo que supone casi el 9% de la población española: un total de 3.847.854 viven en sus hogares, a pesar de tener dificultades para realizar actividades básicas, solo 269.400 personas con discapacidad residen en centros.

Las cifras traducidas a familias, arrojan que en 2008 había en España casi tres millones y medio de hogares en los que residía al menos una persona con discapacidad, es decir, el problema afecta a 2 de cada 10 familias. Se trata de los últimos datos oficiales, a día de hoy los números pueden haber aumentado.

De los diferentes tipos de discapacidades, al menos la mitad de estas personas están en situación de dependencia, por lo que necesitan ayudas y apoyos para llevar una vida digna. Una labor que en dos de cada tres hogares recae en un pariente próximo y mayoritariamente del sexo femenino: el 76% son mujeres de entre 45 y 64 años.

La falta de apoyos a las familias se traduce en pérdidas económicas.

De estos datos se desprende que muchas mujeres no pueden acceder al mercado laboral o deben abandonar sus trabajos para poder cuidar a familiares con discapacidad ante la falta de apoyos que reciben de las administraciones.

Una situación que se traduce en pérdidas económicas para la familia, ya que uno de sus miembros renuncia o no puede trabajar por su función de cuidador. De hecho, según el estudio de la Fundación Derecho y Discapacidad, hay una gran diferencia entre las rentas medias de familias con personas con discapacidad, que se sitúan  en 1.433 euros mensuales, y las que no tienen a ningún miembro en esa situación, con ingresos medios de 1.784 euros al mes, esto es un 25% más.

Apoyos que reciben las familias con personas con discapacidad.

Apoyos que reciben las familias con personas con discapacidad.

La explicación de esta pérdida de recursos para las familias está en las escasas ayudas que reciben de la Administración. El estudio realizado revela que sólo el 11% de estos hogares reciben apoyos que vienen únicamente de presupuestos públicos, es decir, del Estado, Comunidades Autónomas o Ayuntamientos. Mientras que asociaciones, ONGS o Fundaciones sin ánimo de lucro, como es el caso de Grupo AMÁS, prestan servicios a un 32% de las familias. El resto, utilizan recursos variados que pasan también por parientes y amigos.

Por ello, el estudio considera indispensable la identificación de las necesidades y demandas de las familias con miembros con discapacidad porque la realidad de esta porción de población, está siendo ignorada, y por consiguiente, excluida como parte esencial en el proceso de inclusión de las personas con discapacidad.

La importancia de la solidaridad.

España está a la cola de Europa en lo que a gasto social se refiere, los recortes presupuestarios aplicados en los últimos años por el Gobierno han golpeado de lleno a uno de los colectivos más vulnerables: las personas con discapacidad.

Según los datos de la Oficina Estadística de Economía Europea (Eurostat), el gasto en protección social en España se sitúa muy por debajo de la media de los 28 países integrantes, tan solo podemos compararnos con Chipre, Eslovenia, Portugal, Malta, Eslovaquia y Estonia. Dinamarca destina un 34% de su riqueza (Producto Interior Bruto), al gasto social, España un 26%, por detrás incluso que Grecia.

Centro de Atención Temprana de Grupo AMÁS. Foto: Grupo AMÁS.

Centro de Atención Temprana de Grupo AMÁS. Foto: Grupo AMÁS.

Ante el tijeretazo que han sufrido los presupuestos sociales, el tercer sector, formado por asociaciones y ONGS necesitan cada vez más imperiosamente la solidaridad de la sociedad para afrontar las necesidades y derechos de las personas con discapacidad y sus familias.

En España apenas un 15% de la población es donante habitual de alguna entidad sin ánimo de lucro, muy por debajo de los países nórdicos, donde el mecenazgo es practicado por  un 40% de los ciudadanos. Una de las razones puede ser la falta de incentivos fiscales a la solidaridad, una situación que ha mejorado con las reformas fiscales. A partir de 2017, los primeros 150 euros donados se podrán desgravar un 75% y el resto un 30%. A ese 30% se podrá añadir un 5% adicional si el contribuyente lleva más de dos años colaborando con esa entidad.

Centro Especial de Empleo de Grupo AMÁS. Foto: Grupo AMÁS.

Centro Especial de Empleo de Grupo AMÁS. Foto: Grupo AMÁS.

A esto hay que sumar los beneficios laborales: por cada euro que deja de recaudar Hacienda debido a las deducciones que otorga a los donativos retorna 1,15 euros por la vía de la producción y el empleo que generan las propias organizaciones sin fines de lucro con su actividad solidaria.

Razones económicas, éticas y de justicia social para colaborar con entidades como Grupo AMÁS, cada céntimo recibido por nuestros donantes se destina a mejorar la calidad de vida de las personas con discapacidad intelectual y sus familias.

Cambiar las cosas está en nuestras manos, a veces con gestos tan sencillo como entrar en este enlace https://www.grupoamas.org/colabora/donacion/ , una pequeña cantidad puede cambiar la vida de muchas personas y generar una sociedad más justa.