La inclusión se hace arte en la Tienda del Museo Thyssen en Madrid

Colchonetas elaboradas por personas con discapacidad intelectual en la Tienda del Museo Thyssen. Foto: Grupo AMÁS.

Colchonetas elaboradas por personas con discapacidad intelectual en la Tienda del Museo Thyssen. Foto: Grupo AMÁS.

 

Entre la selección de productos exclusivos que ofrece este espacio de arte, diseño y calidad, se encuentran los originales cojines para mascotas elaborados por artesanos textiles con discapacidad intelectual pertenecientes a Grupo AMÁS.

Diseñados en exclusiva para el Museo Thyssen-Bornemisza, las imágenes están inspiradas en obras de los pintores François Boucher (“La toilette” de 1742) y Paul Gauguin (“Perros corriendo en el prado”, 1888).  Se trata de colchonetas para mascotas que contienen la figura de un perro y un gato que forman parte de las colecciones permanentes que alberga este museo único en el mundo.

Tienda del Museo Thyssen. Foto: Grupo AMÁS.

Tienda del Museo Thyssen. Foto: Grupo AMÁS.

Al entrar en la Tienda del Museo Thyssen sorprende la belleza y originalidad de los productos, pequeñas obras de arte que también se transforman en inclusión. Las colchonetas para mascotas elaboradas por personas con discapacidad intelectual del Taller Textil de Grupo AMÁS, se venden al público como un producto más, no hay referencias externas, ni etiquetas que hablen de “discapacidad”. La belleza, originalidad y calidad del producto hablan por si solas, las mismas referencias que la Tienda Museo Thyssen exige para la multitud de artículos que ofrece a un público llegado de todas las partes del mundo.

Inclusión y visibilidad para las personas con discapacidad intelectual que forman parte de la filosofía de esta institución cultural, cuyos responsables apuestan por el arte y la belleza de forma global, sin discriminaciones, ni etiquetas preconcebidas.

“La Responsabilidad Social Corporativa forma parte de nuestra entidad”.

Así define Jesús Pedraza , responsable de la Tienda, la perfecta unión que caracteriza al Museo Thyssen entre el arte y la innovación: “Siempre tenemos las puertas abiertas a nuevas colaboraciones, la Responsabilidad Social Corporativa forma parte de nuestra entidad”.

Jesús Pedraza, responsable de la Tienda Museo Thyssen. Foto: Grupo AMÁS.

Jesús Pedraza, responsable de la Tienda Museo Thyssen. Foto: Grupo AMÁS.

Una colaboración que llegó de la mano de Ángel Merlo, un profesional creativo de Factoría Cultural, una entidad emprendedora que colabora en proyectos inclusivos: “Colaborar con personas con discapacidad intelectual forma parte de nuestra filosofía y en concreto propusimos que esta experiencia se realizara con Grupo AMÁS”.

Y el balance es positivo, Jesús Pedraza nos cuenta el éxito que están teniendo entre los visitantes del museo las colchonetas para mascotas realizadas en el Taller Textil de Grupo AMÁS. “La originalidad del producto causa sorpresa, su originalidad y diseño es el valor, en ningún momento los compradores tienen el reclamo de que están elaboradas por personas con discapacidad intelectual”.

En cuanto a su ejecución, la Tienda del Museo Thyssen aplica los mismos estándares de calidad que el resto de las 2.000 referencias que pasan cada año por sus estanterías “Las colchonetas para mascotas son cien por cien algodón y realizadas con tintas a base de agua y productos ecológicos”, comenta Pedraza.

Ángel Merlo, Factoría Cultural. Foto: Grupo AMÁS.

Ángel Merlo, Factoría Cultural. Foto: Grupo AMÁS.

Un ejemplo de inclusión real que la Tienda del Thyssen ofrece a sus visitantes y que supone oportunidades y derechos para personas reales, hombres y mujeres con los que nos cruzamos todos los días por la calle, con sus sueños, deseos y necesidades, pero que se enfrentan a discriminaciones y prejuicios.

Víctor Garvín: “Es importante saber que la gente valora mi trabajo”.

Actualmente 42 personas con discapacidad intelectual trabajan en los Talleres Textiles de Grupo AMÁS, para todos ellos, proyectos como el realizado por el Museo Thyssen, supone avanzar en sus derechos y visibilidad en una sociedad que a veces les “cuelga” etiquetas sin conocer sus capacidades.

Víctor Garbín trabajando en el Taller Textil de Prado Regordoño en Móstoles. Foto: Grupo AMÁS.

Víctor Garvín trabajando en el Taller Textil de Prado Regordoño en Móstoles. Foto: Grupo AMÁS.

Una de esas personas es Víctor Garvín, tiene 44 años y está especializado en trabajos textiles a máquina y bordados que requieren de maestría y habilidad a partes iguales. Carmen del Casar, profesional de Grupo AMÁS y una de los responsables del Taller Textil, define a Víctor como “un trabajador incansable y responsable, pendiente siempre de los detalles y el acabado”.

Carmen del Casar y Víctor Garbín en el Taller Textil de Prado Regordoño en Móstoles. Foto: Grupo AMÁS.

Carmen del Casar y Víctor Garvín en el Taller Textil de Prado Regordoño en Móstoles. Foto: Grupo AMÁS.

“Es importante saber que la gente valora mi trabajo”, nos dice Víctor en relación a entidades como el Museo Thyssen que apuestan por profesionales textiles con discapacidad intelectual. Su caso no es único, con el resto de compañeros y compañeras, realizan numerosos productos para comercios grandes y pequeños, artículos que van desde sábanas y toallas, baberos, cojines, mochilas, peluches… y que pueden adquirirse por ejemplo en la Concept Store Másymenos de Leganés (Avenida Salvador Allende, esquina con Calle El Greco).

Todo con calidad y diseño, sin que tenga que ver si las personas que realizan cada uno de estos objetos, tienen o no, discapacidad intelectual. Lo único que importa es el resultado. Y así lo piensa Maite, especializada también en el manejo de máquinas de coser y remalladoras es una apasionada de su trabajo: “Me gustaría dedicarme profesionalmente, ganar dinero que me permitiera vivir de forma independiente con mi pareja y poder viajar”. Sueños de una mujer con discapacidad intelectual de 45 años que solo quiere tener los mismos derechos y obligaciones que el resto de los ciudadanos.

Hasta el 7 de enero el Museo Thyssen tiene instalado en su hall un belén napolitano del siglo XVIII, una buena ocasión para visitar de paso la Tienda del Museo y colaborar en una Navidad más inclusiva y solidaria.