La Asociación Adfypse cumple 40 años de lucha por los derechos de las personas con discapacidad intelectual

La Reina Doña Sofía entrega condecoración a Antonio García Gil, primer presidente de la Asociación Adfypse.

La Reina Doña Sofía entrega condecoración a Antonio García Gil, primer presidente de la Asociación Adfypse.

 

El 22 de septiembre de 1977 nació esta asociación pionera en Madrid en el seno de la multinacional Standard Eléctrica, actual Alcatel.

Un grupo de madres y padres decidieron alzar la voz por los derechos de sus hijos e hijas con discapacidad intelectual, ocurrió un lejano 22 de septiembre de 1977 y comenzaba la historia de Adfypse: 40 años de lucha de unas familias pioneras que se enfrentaron a los prejuicios de una sociedad que apartaba y aislaba a las personas con discapacidad intelectual.

Una historia de logros y superación.

Aunque Adfypse nace en el seno de la multinacional Standard Eléctrica, actual Alcatel, la historia es la misma que de tantas organizaciones de este sector.

Un grupo de familias con hijos e hijas con discapacidad intelectual se unen, detectan unas necesidades y deciden intentar trabajar para mejorar la situación de miles de personas que sufrían en la década de los 70 todo tipo de discriminaciones.

Aquellos primeros miembros de la Asociación Adfypse se enfrentaron a problemas que nadie les había explicado, en aquel momento el sistema sanitario no se molestaba en ir más allá que diagnosticar una discapacidad, tampoco las instituciones públicas, ni la sociedad querían mirar a aquellos que consideraban “diferentes”.

Así, aunque Adfypse se inscribe oficialmente en el registro en 1977, no es hasta el año 1982 cuando la asociación cuenta con su primer centro ocupacional. En los primeros años se avanza poco a poco, los padres y madres alquilan un local donde poder reunirse, empiezan a pensar en soluciones viables y todo de su propio bolsillo y con la ayuda de los trabajadores de la Standard Eléctrica.

Entonces no podían pensar que se podía llegar tan lejos ya que los servicios sociales no existían en España, no había legislación, ni derechos. Había que partir de cero.

Fundación García Gil

En 2003 ADFYPSE crea la Fundación García Gil, gestionando los recursos de multitud de modalidades de centros. Además, unos años más tarde crea su propio Centro Especial de Empleo“LML y servicios S.L.U” para continuar con la inclusión laboral de las personas con discapacidad, diez años más tarde será absorbida por AMÁS Empleo.

Su fundador y también presidente de la Asociación, Antonio García Gil trasladó la entidad a Leganés unos años más tarde, allí Adfypse creció hasta convertirse en la semilla de Grupo AMÁS.

García Gil, fallecido a los 83 años en 2015, promovió un buen número de iniciativas de las que hoy disfrutan muchas personas con discapacidad, entre ellas su propio hijo Antonio, razón de su empeño por hacer crecer la red de servicios en favor de las personas con discapacidad intelectual. Dedicó casi 50 años de su vida a mejorar la calidad de vida de muchas familias junto con aquellos padres y madres que hace 40 iniciaron un movimiento asociativo que hoy es referencia de modelo organizativo.

Los cimientos de una sociedad más justa.

Gracias a los cimientos que hace 40 años puso Adfypse, se sentaron las bases que permitirán en el año 2010 el nacimiento de Grupo AMÁS como resultado de la fusión de AFANDEM y Fundación García Gil.

Desde ese momento, Grupo AMÁS no ha dejado de inaugurar centros, obtener certificados de calidad y reconocimientos.

En el año 2011 nace el servicio de catering de Grupo AMÁS bajo el nombre de AMÁS Antojo, que dos años más tarde obtiene el premio BBVA Integra. En ese mismo año se establece la Política de Personas para para favorecer el desarrollo personal y profesional de los trabajadores y voluntarios de la entidad.

En 2014 Grupo AMÁS amplía su familia integrando una nueva entidad miembro, Club Amigos, entidad dedicada al ocio en Alcorcón.

Hoy, miles de personas con discapacidad intelectual y sus familias se benefician de avances en derechos, calidad de vida, inclusión social y laboral, pero aún queda mucho por hacer. Por eso es necesario aprender de la historia, mirar hacia atrás y rendir homenaje a aquellos que abrieron brechas con sus propias manos en la lucha de una sociedad más justa.

¡Felicidades Adfypse!